OCÉANO
DE SABIDURÍA
El Dalai Lama, también llamado " Océano
de Sabiduría " por los tibetanos, es considerado
como una reencarnación de Avalokiteshvara, el Buda
de la compasión, que es también el protector
de Tíbet.
Tenzin Gyatso, el 14º Dalai Lama, hijo de una familia
de paisanos, nació el 6 de julio de 1935 en el
pueblo tibetano de Takser,. Su nombre era Lhamo Dhondrup.
A la edad de 2 años, sobre la base de profecías,
fue reconocido como la 14ª reencarnación del
Dalai Lama y llevado a Lhasa.
El
22 de febrero de 1940, a la edad de 4 años y medio,
el Dalai Lama fue solemnemente entronizado y recibió
el nombre de Tenzin Gyatso. Su educación en tanto
que Dalai Lama empezó a la edad de 6 años;
comprendiendo la dialéctica, la cultura y las artes
tibetanas, la gramática y la lingüística,
la medicina así como la filosofía budista
– la materia más importante.
En
1950 las tropas chinas invadieron el Tíbet. Un
año más tarde, cuándo la situación
en el Tíbet se convertía cada vez en más
y más amenazante, el Dalai Lama a la edad de 16
años debió asumir la plena responsabilidad
política del país. En 1954, fue a Pekín
con el fin de negociar un acuerdo de paz con Mao Tse Tung
y otros dirigentes chinos, entre ellos Chou En Laï
y Deng Xiao Ping.
En
1956, para la ocasión del 250º aniversario
del Paranirvana de Buda, hizo un viaje a la India. Numerosos
consejeros del Dalai Lama le pidieron de permanecer en
la India y de no volver al Tíbet. Pero el Dalai
Lama decidió volver a Lhasa y continuar sus esfuerzos
por lograr una coexistencia pacífica con las fuerzas
de la ocupación china.
HUÍDA
AL EXILIO
La despiadada política de China en el Tíbet
oriental frustró sus esfuerzos para una solución
pacífica de la situación. Las fuerzas de
ocupación chinas aplastaron en sangre el levantamiento
popular de marzo de 1959. En 1959 y 1960, 90.000 tibetanos
perdieron la vida durante el curso de esta revuelta. Al
ver el giro que tomaron los acontecimientos, el Dalai
Lama y decenas de miles de tibetanos se vieron obligados
a huir a la India a través de las montañas
del Himalaya. Desde entonces, los tibetanos conmemoran
cada año las víctimas de 1959.
Desde
1960, el Dalai Lama reside en Dharamsala, en el norte
de la India, donde tiene su sede también el gobierno
en el exilio. Durante los primeros años de exilio,
hizo un llamamiento a las Naciones Unidas para tratar
de encontrar una solución al problema tibetano.
En 1959, 1961 y 1965, las Naciones Unidas aprobó
resoluciones en las que instó a China a respetar
los derechos humanos de los tibetanos y su derecho a la
libre determinación.
En
su exilio, el Dalai Lama y su gobierno se han comprometido
a salvar el pueblo tibetano y su cultura. Se ocupan de
los refugiados, apoyan el desarrollo económico
y un sistema de escuelas y de universidad tibetano ha
sido fundado. Más de 200 monasterios han podido
también ser recreados en el exilio.
En
1963, el Dalai Lama presentó un ante-proyecto de
constitución para un futuro Tíbet libre.
Desde entonces, el Dalai Lama ha sido el más ferviente
defensor de la democratización de la sociedad tibetana.
Además de sus esfuerzos en favor de los tibetanos
en el exilio, es incansable en su búsqueda de una
solución pacífica al problema tibetano.
ESFUERZOS
POR LA PAZ
En 1987, el Dalai Lama dio a conocer un Plan de Paz en
5 puntos como el primer paso hacia la clarificación
del futuro estatuto del Tíbet y en junio del año
siguiente, profundizó este plan ante el Parlamento
Europeo en Estrasburgo. A través de esta iniciativa,
hizo un llamamiento para una verdadera autonomía
del Tíbet dentro de la Republica Popular China.
Además, hizo un llamamiento a la China para hacer
del Tíbet una zona de paz, para poner fin a la
masiva implantación de chinos en el Tíbet,
para restaurar los Derechos Humanos y para prohibir el
almacenamiento de armas o residuos nucleares en el Tíbet.
Este plan también pedía la apertura de negociaciones
serias para el futuro del Tíbet.
En 1989, el líder tibetano recibió el Premio
Nóbel de la Paz por sus esfuerzos en la búsqueda
de una solución pacífica al problema tibetano.
El Comité para el Premio Nóbel declaró:
"El Dalai Lama ha desarrollado su filosofía
pacífica sobre la base de un inmenso respeto por
todos los seres humanos y sobre la idea de la responsabilidad
universal que engloba a la vez la humanidad y la naturaleza
".
En
el curso de sus viajes a 52 países y de sus reuniones
con otros líderes religiosos, así como con
políticos, el Dalai Lama ha hecho campaña
por la resolución pacífica de la cuestión
del Tíbet así como por la de otros conflictos,
especialmente los problemas de los derechos humanos y
los problemas ambientales que afectan al planeta. Ha sido
recibido oficialmente por muchos jefes de estado. Numerosos
son los líderes en los ámbitos de la política,
la religión, la ciencia y la economía que
aspiran a tener un encuentro con él y poder intercambiar
sobre los problemas cruciales. Es invitado regularmente
a muchos países para expresar sus ideas acerca
de la armonía y la paz en el mundo en el curso
de conferencias a las que asisten miles de personas. Además
de sus responsabilidades como líder espiritual
y político del Tíbet, Su Santidad es igualmente
uno de los maestros mas eruditos y mas realizados de la
tradición budista tibetana. Por lo tanto, pasa
una gran parte de su tiempo a transmitir su saber y su
experiencia espiritual a muchos otros maestros budistas,
así como a amplias audiencias.